TRATAMIENTO  
 NO   FARMACOLOGICO  

 
 
Para cumplir con el objetivo de eliminar la hipertensión en la comunidad, la detección y el tratamiento de la hipertensión deben ser completados con estrategias de prevención.
   
Estas estrategias deben incluir tanto a los pacientes con riesgo de presentar hipertensión arterial así como a la población general.

Las distintas intervenciones de prevención primaria en hipertensión están enumeradas en la tabla 11.

 

Tabla 11

EFICACIA DE LA PREVENCIÓN PRIMARIA EN HIPERTENSIÓN

Eficacia Documentada

Eficacia Limitada  o  No  Probada  

Reducción de peso

Suplementos de calcio

Reducción del sodio de la dieta

Suplementos de magnesio

Moderación en el consumo de alcohol

Aceites de pescado

Suplementos de potasio

Reducción de ácidos grasos saturados y poliinsaturados de la  dieta.

Actividad física

Incremento del consumo de proteínas vegetales
  Moderación del consumo de cafeína
  Manejo del estrés.
   
   
   
   

Reducción del  Peso

 

 

Estudios transversales y longitudinales han documentado al sobrepeso como un factor independiente relacionado con la hipertensión.
La hipertensión arterial es más frecuente (50%) en individuos con sobrepeso que en las personas con peso normal para sexo y edad. A la inversa el 20-30% de los hipertensos son obesos.
En un estudio (Trials of Hypertension Prevention) controlado evidencio que la reducción de 3,9 Kg logró un descenso de la presión arterial sistólica (PAS) de – 2,9 mmHg y de la presión arterial diastólica (PAD) de – 2,3 mmHg en un seguimiento de 18 meses en hombres y mujeres con presión normal alta. El descenso de peso produjo una disminución de la incidencia de hipertensión del 34% (95% IC, 6% a 54%).

Un metaanálisis  demostró que en los obesos moderados o graves, cada kilogramo de descenso de peso implicaba la reducción de aproximadamente 1,5 mmHg tanto en la Presión Arterial Sistólica como en la Presión Arterial Diastólica.
Con esto queda demostrada la efectividad de la reducción del sobrepeso en la hipertensión.
A todo paciente con sobrepeso se le debe indicar una dieta hipocalórica individual adecuada a sus gustos. Dado el alto fracaso en los tratamientos individual se está tendiendo a trabajar el tema de la obesidad en grupos de autoayuda con beneficios probados.
 
 

Reducción en el  
Consumo de  Sal.

  

 
Estudios observacionales, epidemiológicos, controlados y randomizados han documentado la relación entre el consumo de sodio y la hipertensión arterial. De todas maneras no todos los pacientes responden de igual forma a la reducción de la ingesta de sodio.
 
    En las comunidades occidentales prácticamente la totalidad de los individuos ingieren una carga salina aproximadamente 20 veces superior a los requerimientos reales del organismo.
   
    Por lo tanto  se debe limitar la ingesta diaria de sodio a 1,5 a 2 g de sodio elemental, lo que equivale a 4 a 6 g de sal, en todos los pacientes hipertensos.
 

 

   

Ejercicio Fisico

    

A todos los pacientes hipertensos se les debe dar información en cuanto a los beneficios que aporta el ejercicio físico. La evidencia sugiere que un ejercicio regular puede controlar la hipertensión y/o reducir la medicación
    
    
Potasio
    

El consumo de una dieta rica en potasio facilita los efectos antihipertensivos de la disminución del sobrepeso, la restricción de sal, y de las drogas antihipertensivas.
   
El suplemento de 86 meq/día de potasio reducen la presión arterial tanto en hipertensos como en normotensos. En los hipertensos la reducción es de 8,2 mmHg para la PAS y de 4,5 mmHg para la PAD.
El déficit de potasio puede causar un incremento de los niveles de presión arterial, el mantenimiento de una concentración normal de potasio podría facilitar l descenso de la presión con el uso de los diuréticos.

Estos datos indican que el suplemento de potasio debe ser recomendado como prevención primaria de la hipertensión, especialmente en países occidentales en los que es muy difícil reducir la ingesta de sodio.
 

 

    

Disminucion  o  Suspension  del  Consumo  de  Alcohol

    

La asociación entre el consumo de alcohol y la presión se ha observado en más de 60 estudios poblacionales de todo el mundo. Esta relación es generalmente lineal.

En un estudio se observó que el consumo de tres a cinco tragos de alcohol por día  elevan la PAS y la PAD 2,7 y 1,6 mmHg respectivamente.
Los hombres que  consumen  más de cinco tragos de alcohol por día  elevan en la PAS y la PAD  4,6 y 3 mmHg respectivamente y las mujeres 3,9 y 3,1 mmHg.
En contrapartida se documentó el efecto de la reducción de alcohol a las 5 semanas disminuyó la PAS de –2,1 a –8 mmHg y la PAD de –1,4 a –6 mmHg.
En pacientes normotensos que tomaban 4 tragos de alcohol por día la suspensión en 6 semanas demostró una reducción de la PAS en –3,8 mmHg y la PAD  -1,4 mmHg.
   

Por lo tanto reducir el consumo de alcohol,  sobre todo en bebedores pesados (> 50-80 gr.alcohol/día que equivale a 120 ml de whisky, 700 ml de vino o 1000 ml de cerveza), es una  medida recomendada en la prevención primaria de la hipertensión.

   
En Argentina el alcoholismo afecta aproximadamente a 2.000.000 de personas.
 

Otra medidas de Prevencion Primaria

    
    

Suplemento de Calcio:

 
   

 

El efecto del suplemento de calcio en la dieta aporta una reducción pequeña en la   presión arterial (PAS: -1,27 mmHg y PAD –0,24 mmHg) pero puede ser utilizado   como medida de prevención primaria.
 
   

 

 

Suplemento de Magnesio:
   

Estudios randomizados indican una relación no significativa entre el magnesio de la dieta y la presión arterial con reducción de la PAS y PAD de 0,2 y 0,1 mmHg respectivamente. Hasta el presente no hay evidencia de que el suplemento de magnesio sea recomendado en la prevención primaria de la hipertensión.
   
   
   

Suplementos de 
Aceite de pescado

 

 

No hay evidencia significativa que el consumo de  ácidos grasos poliinsaturados j 3 comúnmente encontrados en el pescado, prevenga la hipertensión.
 
   
    

Suplemento de 
Fibra de la dieta

 

Distintos estudios randomizados avalan la utilización de una dieta rica en fibras como medida de prevención primaria. Además contribuye a disminuir el colesterol, los triglicéridos y la insulinemia.
 
 

Consumo de 
Grasas de la dieta:

    

 

En general estudios randomizados no mostraron efectos significativos en la reducción de la presión al disminuir la ingesta de ácidos grasos poliinsaturados y saturados
   
    

Disminución del 
Consumo de cafeína:

   

No hay evidencia contundente hasta el momento para indicar la restricción del consumo de cafeína.
   
 

Stress

 

El rol del estrés como factor de hipertensión es largamente debatido. Hasta el momento no hay evidencias que soporten el valor del estrés en la prevención primaria de la hipertensión.
 
   
   
   

Resumiendo:

La disminución de peso, la reducción de la ingesta de sodio, el suplemento de potasio y la actividad física 
son las mejores intervenciones para la 
prevención primaria de la hipertensión arterial.

   
 
 

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